Escuchar artículo

Hay lugares donde una celebración no necesita grandes escenarios para convertirse en un momento inolvidable. Este jueves, la Escuela Constancio C. Vigil de Colonia Norte, ubicada en la zona rural a unos 11 kilómetros de Morrison, cumplió 90 años de vida. Y desde FM Morrison quisimos que la fecha no pasara como un día más.

La idea fue sencilla: compartir una torta, llegar sin avisar y sorprender a la seño Patricia Díaz y a los cinco alumnos que actualmente concurren a la institución.

Pero la sorpresa terminó siendo también para nosotros.

Cuando llegamos, encontramos una de esas escenas que explican mejor que cualquier discurso lo que significa una escuela rural. Las alumnas estaban reunidas junto a la seño Patri mirando viejos álbumes de fotografías. Entre imágenes, nombres y recuerdos, ella les iba contando historias, anécdotas y curiosidades de quienes habían pasado por esas mismas aulas muchos años antes.

Era, de alguna manera, la historia de la escuela pasando de una generación a otra.

Después llegó nuestra torta, la sorpresa, las sonrisas y una invitación imposible de rechazar: quedarnos a compartir el mate cocido.

Esta vez, el tradicional mate cocido de la escuela tuvo un acompañamiento especial. Hubo torta, una velita y, antes de soplarla, un pedido de deseos.

Y entre los deseos apareció uno que terminó emocionándonos a todos: que la escuela siga enseñando.

Puede parecer una frase sencilla, pero adquiere otro significado cuando se pronuncia en una escuela rural que hoy tiene solamente cinco alumnos y que, durante nueve décadas, fue mucho más que un edificio destinado a enseñar.

 

Una historia que comenzó en 1936

La institución nació en 1936 como Escuela Fiscal Colonia Norte, en una parcela donada por Miguel Giraudo. Ese mismo año se conformó su Comisión Cooperadora.

Luego de distintas refacciones, en junio de 1950 se inauguraron nuevas mejoras junto con el mástil de la bandera y, cuatro años más tarde, en 1954, recibió definitivamente el nombre de “Constancio C. Vigil”.

Su historia fue creciendo de la mano de la propia colonia. En 1969 llegó el agua corriente y comenzó a editarse el periódico escolar “Lucerito del Norte”. En 1979 se celebró la llegada de la energía eléctrica y en 1981 se concretaron nuevas ampliaciones gracias a la donación de un terreno realizada por el señor Chipolla.

El 15 de noviembre de 2001 fue además escenario del Primer Encuentro de Escuelas Rurales y, en 2004, la instalación de una bomba eléctrica permitió mejorar la provisión de agua cuando el molino no podía funcionar.

En 2011, al cumplir sus 75 años, la escuela reunió a instituciones, exdocentes, exdirectivos, exalumnos y vecinos de la colonia en una gran celebración que culminó con una Cena del Reencuentro. Para aquella ocasión se realizaron nuevas mejoras edilicias, entre ellas la ampliación de los baños, el cerramiento de la galería y la instalación de gas.

Mucho más que una escuela

Durante décadas, la Constancio C. Vigil fue también un verdadero centro social para las familias rurales.

Allí no solamente se aprendía a leer, escribir o resolver cuentas. Hubo épocas en las que también se realizaron bautismos, comuniones y confirmaciones, y la escuela funcionaba como lugar de encuentro para los habitantes de la zona.

 

Hoy la realidad del campo cambió y la disminución de la población rural se refleja también en sus aulas. Actualmente asisten cinco alumnos, acompañados por una docente que cumple funciones en Nivel Inicial y Primario, además de una profesora de Educación Física y personal auxiliar.

Sin embargo, hay algo que permanece intacto: la escuela sigue abierta, enseñando y generando historias.

Una mañana que difícilmente olvidaremos

Desde FM Morrison compartimos parte de esta celebración con Angie desde los estudios y Daniel desde la escuela, en una entrevista que terminó convirtiéndose en mucho más que una salida radial.

Hubo recuerdos, risas, silencios, emoción y alguna lágrima que inevitablemente se escapó.

Y hubo también un enorme agradecimiento por permitirnos entrar, aunque fuera por un rato, en la cotidianeidad de una pequeña escuela rural que guarda 90 años de historia entre sus paredes.

Dejamos disponible el audio completo de la entrevista para volver a escuchar ese momento.

 

Nosotros regresamos a Morrison con una imagen difícil de borrar: cinco chicos, una maestra, una torta sobre la mesa y una velita encendida por 90 años de educación rural.

Y con aquel deseo que terminó siendo de todos:

Que la Escuela Constancio C. Vigil siga enseñando. Por muchos años más.

 

Autor: admin